IBIS
Has vuelto a deshacer el camino que nos separa -o nos une?-. Te miro y sigo viendo a esa loca risueña, inconstante e inocente. Pero ya no eres ésa. Sólo es como yo te veo. Porque te miro, y tu sincera sonrisa me evoca el recuerdo de una adolescencia lejana de luces y sombras.
Después de aquellos días, yo seguí el camino recto. Hice lo que se suponía que debía hacer. Tu lo retorciste. Hiciste lo que querías hacer. Espirales y bucles hasta parar en el templo que hoy es tu hogar. Cortaste entonces la cuerda que te ataba a la vida y ahora estás por encima de ella. Llena de luz, de paz.
Quiero creer que eres feliz. Ojalá que, como el ave que te prestó su nombre, vueles siempre libre.


Loading...
Cariño me he sentido identificada con lo que has escrito, quizá sin sentido…pero quiero que sepas, que aunque pasen años(ojalá que no), siempre que nos volvamos a ver, seremos distintas. “No te puedes bañar dos veces en el mismo río, porque ni tú eres el mismo, ni el río tampoco”. Y aquí está para mí el encanto de que para nosotras sí que seguimos siendo las de hace más de 15 años, y sin embargo, ambas sabemos que hemos cambiado, hemos crecido, hemos reído y llorado, pero siempre hemos tenido un hueco para acordarnos de la otra sin más, y volvermos a ver, y por encima del tiempo sigue habiendo química, sigue habiendo la certeza de una amistad.Besito
heleni - Julio 24, 2008 at 2:44 pm
Qué bueno encontrarte por aquí. Has tardado poco en visitarme y me alegro. Gracias por tus palabras y tus sonrisas. Besos
macarenaramirez - Julio 24, 2008 at 8:39 pm