Feb
17

Hace aproximadamente un mes escuché una frase que no he podido dejar de repetirme, “casi morir no cambia nada, morir lo cambia todo“. Al principio tuve la sensación de haber encontrado la forma de expresar lo que casualmente venía pensando hacía días.

Durante el letargo, la vida se ha hecho tan distinta. Aprendí esas cosas que se dicen con facilidad. Cosas que todos oyen. Que todos creen que deben ser las que funcionan. Pero aprendí su verdadero significado. Hallé otra dimensión. Otro sentido de vida. Otra misión. Había más entereza, más motivación, incluso menos dolor. Cambié al lado de la relatividad. Y descubrí lo único importante: vivir.

Pero al despertar, regresamos a un mundo que no había cambiado en absoluto. Comprobé amargamente que todo aquello que aprendí. La otra dimensión. El otro sentido de vida. Todo fue una quimera. Y poco a poco todo parecía ser como antes. Ahí encajé que “casi morir no cambia nada”.

Y cuando te dije aquello, tú, como siempre, me devolviste lo que creía perdido. Me enseñaste que casi morir lo ha cambiado todo. Que sí hay otra dimensión. Que ahora sí estamos del lado de allá. Del que te hace más feliz. Por encima del dolor, que sólo es parte del vivir. Sólo parte. Que hay mucho más. Que queda mucho más. Pero que hoy ya es victoria.

Gracias por regalarme esta vida.

Nov
01

Hace un mes se me paró la vida. Y por unos días, que parecieron años, sentí que todo acababa ahí. Sólo en momentos como ése se revela la inmensidad del amor, de la vida misma. Ni todas las palabras bellas del mundo, todas las que hablan del amor sincero e infinito, ni todas aquellas que alguna vez pronuncié escondían tanta verdad como en aquel momento. Creí que mi vida se escapaba en aquellos ojos que desde niña la iluminaron. Creí que le perdía y que mi alma y mi vida se iban con él. Tanto dolor es indescriptible. Porque ninguna frase poética, ninguna palabra rotunda, ni siquiera un millón de palabras encadenadas describirían qué se siente al morir por dentro. No había ningún lugar en el mundo, ninguno, donde quisiera estar más que junto a él. Y cuando me echaron de allí, cerré los ojos y me encontré perdida, dando vueltas en un lugar que no me ofrecía el cobijo que siempre encontré en sus manos. Necesitaba -necesitar de verdad, de imprescindible- volver a su lado. Ahí redescubrí mi sitio en el mundo, el sentido de mi vida. La noche más dura, más amarga y oscura de toda mi vida se me echaba encima. La pasé en vela, llorando lágrimas tan duras que destrozaron mis ojos. Y estaba sola, había tanta gente alrededor! pero estaba sola. Estaba aturdida, no sabía qué decía, ni qué hacía. Sólo quería verle otra vez y no separarme nunca de allí.

Y regresé por fin. Quería matar a todos los que me impedían cruzar aquella puerta. Charlaban y reían ajenos al dolor y al sufrimiento que se respiraba. Sentía tan denso el aire que se me agolpaba en la garganta. Se me olvidó respirar. Porque el aliento y el por qué de mi existir se ahogaba también entre el dolor, la culpa, la angustia, la soledad, el miedo, la rabia y el fin y yo no podía estar junto a él.

Cuando pude cruzar el pasillo, abrir la puerta, recorrer la sala y verle de nuevo sonreír a duras penas, sentí que la vida me invadía de nuevo. Seguía habiendo razón para vivirla. Se hizo la luz.

Pasé por la negación, el autismo, el dolor incesante, el insomnio, las pesadillas… Pero nada pudo conmigo. Del todo. Porque en el camino se han quedado tantos lamentos, tanta impotencia, tanto dolor, tantos planes truncados, tantas decepciones. Pero se han quedado atrás porque sigue habiendo un hoy y un mañana. Está siendo duro pero hemos desterrado la soberbia de la queja. Porque se nos ha regalado de nuevo la vida.

Oí una vez que “en la prosperidad, nuestros amigos nos conocen; y en la adversidad, nosotros conocemos a nuestros amigos“. Yo he descubierto a verdaderos amigos. He visto en ellos la preocupación, el interés y la ayuda incondicional. De otros, he hallado una cara más amarga que prefiero olvidar. No tendré tiempo nunca de terminar de agradecéroslo a todos los que nos habéis ayudado. Gracias infinitas y muy especiales a mamá, Nieves, Manolo, Silvia, Óscar, Rafa, Carmen, Rafa Jr, María, Juanma, Patri, Nieves Jr, Coita, Maite, Campanero, Paola, Trini, Miguel Ángel, Lucía, Esther, Esperanza, Javier G, M Jo, Nieves P, Óscar D.

Hace un mes se me paró la vida. Pero eso fue hace un mes. Hoy sigo aquí contigo y, con más rotundidad que nunca, sé que será para siempre.

Sep
03

Qué poco dura una vida! O qué corta se nos hace! Efímeros. Es lo que somos. Y sólo la ausencia abre paso a la conciencia de la soledad. Porque aunque el mundo no pare, qué solos estamos cuando se van!

Ellas se han ido. José María dice que Dios lo quiso así. Son sus normas y hay un por qué. Pero que no entendemos algunos. Pocas almas con una fe tan grande he conocido.

Se han ido. Y, aunque manteníamos sólo una relación siempre atrasada, vivía con la entrañable sensación de su presencia. Para mí, la una, tan fácil, matriarca dócil de una tribu que se le hacía tan grande que no conocía más mundo. Se le fue la edad cuidando, criando y prohijando. La otra, tan débil, que ganó la vida a base del padecimiento y, para mí, hasta hoy, tan valiente. Vuestra partida sólo ha dejado lamentos. El dolor que se suma al dolor.

Lo que dejáis no es poco. Medio mundo conocido que mantendrá vivo vuestro recuerdo. Que vuestras historias se cuenten por siempre y que el Dios de todos reparta valor para aquellos que aún extrañan vuestras voces.

Ago
17

Ya alcancé los treintaytantos. No creí que fuera desta manera. Casi sola y tan acompañada. Tan cerca de ti y tan acomplejada. Tan cerca del verdadero amor que casi me pregunta. Dónde está tu madrugada. Aquella tan lejana. Aquella casi distraída. Como si ya no estaras. Pero estás tan dentro, tan cercana.

Casi invento tu mirada. Sigues ahí. Como si ya no perdieras nada. Y tienes tanto que perder que casi no me das nada. Me entregas sólo un pedazo de ti porque cada vez me queda nada.

“La tragedia de la vejez no consiste en ser viejo, sino en haber sido joven”. Espero seguir siendo joven y desvelar contigo el tiempo que aún nos queda. Cuánto? Infinito, como siempre, si es a tu lado.

Ago
17

Cuando las palabras sobran, qué más sabes hacer? Yo nada. Cuando no hay nada que pueda decir que explique por qué dije o hice aquello que hice, sólo me queda esperar. Esperar la abominable réplica de explicaciones inertes o el encaje de bolillos de suegra que nunca supe hacer.

Me como la vida por la esquina porque el centro está lleno de interminables intentos del hoy que no fueron, si acaso, ayeres silenciosos de un tiempo infinito que se agota a pesar de su egoísmo. Un yo de soslayo que nunca fue más tuyo en sí mismo. Si me siques, ven adonde los ninfos hacen los ríos más verdes. Te enseñaré el atardecer de los días. Anaranjados. Si quieres. Tristes, si no vuelves.

Jul
23

Has vuelto a deshacer el camino que nos separa -o nos une?-. Te miro y sigo viendo a esa loca risueña, inconstante e inocente. Pero ya no eres ésa. Sólo es como yo te veo. Porque te miro, y tu sincera sonrisa me evoca el recuerdo de una adolescencia lejana de luces y sombras.

Después de aquellos días, yo seguí el camino recto. Hice lo que se suponía que debía hacer. Tu lo retorciste. Hiciste lo que querías hacer. Espirales y bucles hasta parar en el templo que hoy es tu hogar. Cortaste entonces la cuerda que te ataba a la vida y ahora estás por encima de ella. Llena de luz, de paz.

Quiero creer que eres feliz. Ojalá que, como el ave que te prestó su nombre, vueles siempre libre.

Jul
01

A lo largo de toda una vida encuentras amigos que forman parte de tu realidad, de tu día a día. Crean nuestro bagaje vital. Con el paso del tiempo y por las vueltas que da la vida, dejas de ver a unos, encuentras a otros y creas nuevas realidades. Pero siempre hay algunos que permanecen constantes. Pase lo que pase, estés donde estés, caminan a tu lado.

Hoy quiero recordar a todos los que han formado parte de mi vida: a los de antaño, a aquellos a los que ya no veo ni oigo, a aquellos a los que veo poco, a los de hoy, a los que estáis fuera, a los que están por venir, a los de siempre. Todos formáis mi vida que espero, siga llenándose de vosotros.

Jun
18

Y te fuiste. Y ya no sé si te eché o te marchaste sin más. Y no sabes cuántas lunas velaron mi tristeza. Cuántas lágrimas se ahogaron en mis recuerdos. Cuántas palabras enmudecieron mientras mis ojos te odiaban al verte en cada cosa, a cada instante.

Y te fuiste. Y te borré de cada recuerdo, de cada imagen. Pero no pude borrarte de mi pensamiento. Y aunque no quiero verte, me muero si no te veo, y muero cuando te veo. Porque ya te borré de cada imagen. Y no eres tú quien estará ahí. Porque ya no estás. Porque te fuiste.

Y te fuiste. Y aunque no quiero que vuelvas, te odio porque no has vuelto. Porque no habrá perdón si no lo pides. No me ruegues. Sólo dilo. Libera esa angustia que aún en las noches me estremece.

Y te fuiste. Y te odio. Porque cada lágrima que derramo por ti, graba en mi alma tu memoria. Y te quiero. Porque me naciste tan dentro que aún hoy no he podido matarte. Y te olvido. Porque me olvidaste. Y te recuerdo. Por si volvieras.

Jun
16

Mi amiga Patri es aficionada a las teorías, como yo. El otro día nos vimos después de una de esas etapas negras en las que sin saber bien por qué pierdes el contacto infinitamente.

Hoy, recordando el ratito (que se hizo tan corto!!!) que estuvimos charlando, me he acordado de una de sus célebres teorías. Hace una interpretación sui generis, según ella “más realista”, de los príncipes azules.

Su teoría niega la existencia de los príncipes azules. Y los sustituye por los principios azules. El desarrollo no tiene desperdicio: según esta teoría, todos los hombres en algún momento pueden parecer príncipes azules. Pero eso es sólo al principio. Cuando ya han conseguido lo que quieren, o cuando se han cansado de ti, o cuando se piran por el rechazo al compromiso (como si les estuvieras hablando de tener hijos!!), en definitiva, cuando la cobardía y el golferío aparecen, se acaba todo. Por eso, lo que en principio fue idílico, terminó saliendo rana. Así es que Patri, bien define al tipo como el típico cerdo que nos proporcionó sólo un principio azul.

Espero que mi explicación haya sido fiel y que se entienda. Aunque la versión de Patri siempre es mucho más jugosa. Dueña de la sátira.

A ver si la etapa negra terminó de veras y me pongo al día con tus nuevas teorías.

May
29

Entre tanta barbarie, tanta apología del terror, tanto maltrato y manipulación, tanta decadencia, falsedad y crónica negra y tanta incitación al dolor y la degeneración sin límites, hay rayitos de luz que iluminan y llenan de esperanza.

Para todos aquellos que estáis sufriendo o habéis sufrido. Para quienes lucháis a contracorriente. Para vosotros que no encontráis ilusión ni optimismo. Para quienes habéis perdido las fuerzas. 1espejo1000ventanas.com os ofrece una visión positiva. El resultado del esfuerzo y la superación. Con ayuda y trabajo podéis vencer.

Si alguna vez buscásteis y hallásteis dolor, sabed que también es posible hallar vida.